GRACIAS FAMILIA. Gracias
por el apoyo incondicional, gracias por los consejos que han guiado mi camino y
gracias por animarme a tomar mi destino en mis manos para seguir creciendo en
humanidad y así alcanzar mi felicidad. Cuando digo FAMILIA no me refiero
solamente a las personas a las que me vinculo por consanguinidad sino sobre todo
a aquellas que se han ganado en mi corazón el titulo de familiar, de hermano,
de amigo por nuestros vínculos de afinidad.
Según la declaración
mundial de los derechos humanos la FAMILIA es el elemento natural y fundamental
de la sociedad, es decir son la base o núcleo primordial de la sociedad.
Las familias están conformadas por personas que se vinculan entre sí por dos razones
principales: afinidad y consanguinidad. Estas familias pueden clasificarse
como familia nuclear, familia extensa y familia ensamblada. La familia nuclear
es la familia básica formada por padre y madre unida por el vínculo del
matrimonio y por sus hijos. La familia extensa incluye además a otros miembros
vinculados por consanguinidad, abuel@s, ti@s, sobrin@s, niet@s, etc. Y la
familia ensamblada abarca muchas alternativas de asociación entre personas
vinculadas por consanguinidad y afinidad, esto incluye a los amig@s. Un ejemplo
importante es la familia que forma Jesús con sus discípulos y amigos.
La
amistad se puede definir como a relación afectiva entre dos o más personas.
Proviene del latín amicus que significa amigo y que deriva de amore es decir
amar. Esta relación implica sentimientos profundos de
confianza, sinceridad, solidaridad, empatía, compañía, respeto y cuidado. Un
amigo es aquel que llega cuando todos se han ido y que está con nosotros en
todos los momentos especialmente en los más duros. En la familia de Jesús el
amigo es aquel que es capaz de dar la vida por sus amigos.
En
estos últimos años he formado parte de muchas familias que me han abierto las
puertas de su hogar para ser miembro apreciado en todo momento. En ellas he ido
aprendiendo a caminar, paso a paso y he ido creciendo junto a personas valiosas
que me han enseñado mucho. Por eso llego hasta aquí con el corazón agradecido y
reconociendo todo el bien que me han hecho incluso cuando no me he dado cuenta
de ello. Agradeciendo especialmente a Dios de amor por manifestarse a través de
tantos seres humanos que me han acompañado y han compartido tanto conmigo. Seres
Humanos que han conmovido mi corazón con sus muestras de afecto, con su
solidaridad, con su cariño desinteresado y también con su exigencia y firmeza.
Seguramente
ya se los he dicho o se los he manifestado antes, pero ahora es un tiempo
preciso para agradecer. La razón más importante es porque ha llegado el momento
de formar mi propia familia o mejor dicho de agrandar la FAMILIA de la que soy
parte. Si tan siquiera lograría aportar un poco a mi familia que recién empieza
de lo mucho que me brindo mi gran Familia será suficiente para procurar su felicidad.
Nuevamente GRACIAS FAMILIA por la alegría por el calor y por el cuidado.